El estándar que usamos para los ingredientes del GUSTAZO es simple: si no lo conocerías en una cocina normal, no va en el producto.
Pollo: lo conoces. Carne de res: lo conoces. Hígado, corazón, molleja: los conoces. Camote, zanahoria, vainita, remolacha: los conoces. Eso es todo lo que lleva el GUSTAZO. Nada que necesite un título universitario en química para entender.
Esa transparencia en los ingredientes no es marketing — es el resultado de fabricar un producto pequeño, local, controlado. En CRUBO producimos el GUSTAZO en tandas pequeñas en Quito, con ingredientes que compramos directamente a proveedores locales. No hay intermediarios que adulteren, no hay proceso industrial que diluya.
¿Por qué eso importa para tu perro? Porque la calidad del ingrediente define la calidad del nutriente. Pollo fresco de verdad aporta proteína de alta biodisponibilidad. Vísceras frescas aportan micronutrientes que los suplementos artificiales no replican igual. Esa diferencia la nota tu perro — y tú la notas en él.